miércoles, 24 de octubre de 2012

Como Estonia

Lo han dejado por escrito en las ponencias de su último congreso: el peneuve quiere gobernar para que Euskadi sea un estado como Croacia o Estonia (por cierto, ¿a que no sabes lo que significa eso de EAJ que va delante de PNV? Pues "Euzko Alderdi Jeltzalea", que no es la traducción de Partido Nacionalista Vasco, sino que significa "Partido Vasco de los simpatizantes del J.E.L.", siendo "J.E.L." un acrónimo de “Jaungoikoa Eta Lagizarrak”, es decir, EAJ el el Partido Vasco de los Simpatizantes de Dios y las Leyes Viejas, o sea una suerte de meapilas trufados de carlistones). Artur Más ha dicho que tiene las mismas aspiraciones para Cataluña o así. ¡Gensanta! ¡como Estonia, dicen! ¡como Croacia! Y nadie lo destaca, nadie lo denuncia, nadie se escandaliza, a nadie le llama siquiera la atención. En este país de recia incultura, o no hay nadie que se entere de nada y no existe un periodista que tenga el más mínimo interés por lo que escribe, o es que no se atreven a redactar una línea que pueda contravenir los principios generales de lo políticamente correcto. ¡Anda que no podían haber dicho que quieren ser como Holanda!. ¡O como Irlanda!. Pero no. Han dejado escrito que quieren ser como Estonia o Croacia.

- Conio, Gato –dirás-, es que hablan de países de reciente independencia, no te pases ni te pongas a rajar contra esos dos jóvenes países. Como mucho, podrás criticar que hayan ido a compararse con aíses más o menos exóticos para resaltar sus peculiaridades y su idioma, aunque el euskera sea artificial, pero nada más.

Venga, venga, que no es por la juventud del estado, que aunque Irlanda fue desde 1922 una especie de autonomía a la vasca bajo el tratado Anglo-Irlandés conocido como “Dominion Status”, o como dicen que quiere ser ahora Cataluña, se acabó independizando de Su Graciosa Majestad en 1947, hace menos tiempo que desde la Guerra Civil o la República que tan querida le es a la progresía y de la que tanto creen recordar. Así que ¿te das cuenta?, tu también has caído en lo políticamente correcto, en la maldad que hace que cuando la familia del pedófilo ese que se suicidó el otro día después de matar a dos personas quiso donar sus órganos, la organización nacional de trasplantes se negó a aceptarlos condenando a varios enfermos a seguir su calvario, como si la pedofilia o el homicidio se contagiaran como el sida, has caído en la estupidez congénita que lleva ínsita esa permisividad a la que guía la pobreza de pensamiento que interpreta lo que es o debe ser lo tolerante.

Porque a ver si empezamos ya a distinguir entre tolerancia y permisividad: Tolerancia es permitir que cualquier particular tenga en su casa un altar dedicado la Pachamama y permisividad es contemporizar con que aplique sus creencias desde su puesto de Delegado Provincial de Medio Ambiente en Soria, es un decir, sin ponerlo ante la fiscalía acusado de prevaricación; tolerancia es pasar porque alguien se ponga mirando a la Meca cinco veces diarias y permisividad es no inspeccionar los mataderos halal para no tener que cerrarlos por infringir la totalidad de las reglamentaciones sanitarias o hacer la vista gorda cuando salen al portal de su casa a dejar la calle perdida de sangre degollando corderos en la fiesta de Eid al Adha mientras se es capaz de cascar tres mil lereles de multa si no se recoge una caca del perro o si no se separa la basura para que alguien se cubra convenientemente el riñón reciclándola y revendiéndola. Tolerancia, en fin, es permitir que en el ejército español haya soldados budistas o musulmanes, permisividad es consentir en que el sesenta por ciento de los soldados encargados de proteger Ceuta y Melilla de posibles incidencias con el Moro lo sean. Es impagable, por su plasticidad, la imagen que nos dejó Pérez Reverte el domingo pasado imaginando a los soldados Alí, Maimún y Mohamed mientras le aseguran a la sargento Maricarmen que ofrecerán hasta la última gota de su sangre en la defensa de Melilla del tropel de barbudos enloquecidos de fé que bajan a saltos del Gurugú.
Ya estoy liándome otra vez. Vuelvo al tema. Estonia. Seguro que ninguno de esos iletrados que se hacen llamar periodistas se ha dado cuenta del detalle. Seguro que muchos han pensado que lo de Croacia no está bien traído, que al fin y al cabo, Croacia salió independiente desde una guerra con miles de muertos, aunque ni siquiera caigan en la cuenta en lo difícil que debe ser ahora ser serbio por allí, ni en el paralelismo que puede haber entre lo que hacen o han hecho con los serbios y lo que les gustaría hacer con los españoles a aquellos que pretenden mandar en los dos nuevos estaditos. Y de lo que estoy absolutamente seguro es de que ninguno de esos cantamañanas ha pensado en lo que es Estonia. Porque nunca se habla de ello, porque da vergüenza saber que en la UE hemos admitido un estado que niega el voto por razón de pertenecer a una etnia concreta.

¡Ah! ¿Que no lo sabías? Pues si. Es así. Y es exactamente eso lo que quieren hacer vascos y catalanes. Te cuento. Cuando los países bálticos salieron de la Unión Soviética, hubo momentos de gran exaltación nacionalista y el sentimiento de haber sido aplastado por un sistema político y económico dictatorial y estúpido fue fácilmente sustituido por el de haber sido oprimido por un ocupante extranjero, así que decidieron erradicar cualquier signo de ominosa explotación por la vía rápida de negar los derechos. Pero no lo hicieron expulsando a los soldados rusos y a los encargados del control que el Politburó hubiera destacado allí, no; lo hicieron de forma más drástica: tomaron el censo de 1940 y consideraron estonios a los que estaban allí apuntados y a sus descendientes, y aplicando a rajatabla el ius sanginis, aplicándolo con mayor severidad que en Suiza o Liechtensteis, negaron cualquier derecho ciudadano que no estuviera en esa situación, aunque hubiera nacido allí, aunque sus padres hubieran nacido allí, y pese a que todo el mundo hablaba allí ruso, lo prohibieron expresamente, prohibieron su enseñanza, las emisoras de radio en ruso, los periódicos en ruso, presentar papeles en un idioma que no fuera estonio...

¿Que? ¿Que no? ¿Que Urukullu y Más no pretenden hacer eso cuando gobiernen las nuevas repúblicas de Euskal Herria y de Catalunya? ¿que respetarán los derechos de los lolailos de Hospitalet? ¿que respetarán los derechos de los maquetos y de los charnegos que tengan por allí si llevan gallumbos blaugranas o cuelgan la estelada del balcón? ¡Anda ya...!

Y ¿sabes lo que te digo? que se lo merecen. Por haberse dejado arrebatar la calle, por haberse dejado arrebatar la educación, por haber elegido ellos mismos el camino. Se lo han ganado. Pedicabo eos.

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