En plena época victoriana, la silla de primer ministro británico se la disputaron durante muchísimos años dos políticos de una talla gigantesca: Gladstone y Disraeli. Eran rivales hasta los huesos. En un debate especialmente tenso, alguien desde su escaño gritó -¡Eso sería un desastre! ¡Una desgracia!- Tomó la palabra Disraeli para decir: -Señores les voy a explicar la diferencia entre desgracia y desastre: Desgracia sería que el Sr. Gladstone cayera al río Támesis, desastre sería que alguien lo rescatara.-
Viene a cuento porque le he cambiado el nombre al blog. Lo he hecho porque me ha dado la gana y porque quiero dar homenaje sincero y mostrar mi respeto y admiración hacia un grupo de varios millones de mosquitos togoleses que han dado su vida intentando evitar el desastre que supone que nuestro presidente vuelva a España de su gira africana (es que ahora trata de pasar a la Historia como gran estadista internacional y, para ello, ha dedicado varios dias a hacer méritos en paises centroafricanos de influencia francesa dejándose doscientos cuarenta milloncetes de nuestros impuestos en las manos de sus dirigentes), y estuvieron a punto de provocar una desgracia porque el Falcon de El Estadista ya había empezado a despegar.

¿Te enteraste de cómo pretendían llamar los países africanos a la lay para abolir la pena de muerte (a petición de un Tongoleño)?
ResponderEliminarLey Zapatero. En reconocimiento a su gran labor política y humanitaria para evitar tales penas en el mundo.
Alipori.
Ya me contarás lo del Comando Mosquito.
Te linkeo.
¿Te enteraste de cómo pretendían llamar los países africanos a la ley para abolir la pena de muerte (a petición de un Tongoleño)?
ResponderEliminarLey Zapatero. En reconocimiento a su gran labor política y humanitaria para evitar tales penas en el mundo.
Alipori.
Ya me contarás lo del Comando Mosquito.
Te linkeo.