Estábamos a principios del año 2007 y empezaba a hablarse de credit crunch. En junio, el Instituto Juan de Mariana presentaba un estudio sobre endeudamiento y capacidad de servicio de la deuda en España que auguraba que una gran parte de la deuda contraída para financiar construcción iba a ser impagada. En agosto, los mercados financieros mundiales se retraen y los bancos dejan de prestarse dinero entre sí atemorizados por el inmenso volumen de los créditos hipotecarios concedidos a gente de poca o nula solvencia, los mercados financieros empiezan a ir de un lado a otro como marineros borrachos y la volatilidad se dispara; la Reserva Federal baja sus tipos de interés por miedo a una recesión. En septiembre, el Banco de Inglaterra tiene que intervenir el Northern Rock para salvarlo de la quiebra, y todo aquel que tiene algo que ver con las finanzas sospecha que algo muy gordo está empezando. a pasar, algunos agoreros avisan de que el follón que se avecina va a hacernos añorar las crisis de los años 70 y 80 y el Servicio de Estudios del BBVA, cogiéndosela con papel de fumar dice que “Dada la evolución de la financiación a corto plazo y de las condiciones de crédito, se ha incrementado la probabilidad de que las actuales tensiones de liquidez deriven en un credit cruch”.
Mientras tanto, en otoño de ese mismo año, el Optimista Patológico, encantado de haberse conocido y satisfecho porque Jordi Sevilla ya le ha dedicado una de las tardes de economía que le prometió, en septiembre hace balance de lo que lleva de legislatura y proclama urbi et orbe que "el Gobierno ha situado a España en la Champions League de las economías del mundo", en la que “España es la que más partidos gana, la que más goles marca y la menos goleada”.
Va pasando el tiempo y el BCE empieza a bajar los tipos de interés y a prestar dinero a los bancos. A principios de 2008, lo que estaba siendo una crisis de liquidez evoluciona inevitablemente en una crisis de solvencia de las entidades de crédito. En USA empiezan a tomarse medidas importantes, que su banca regional está en las últimas. Los bancos mas solventes empiezan a comerse a los débiles. Zapatero, algo mosqueado tilda de antipatriotas a quien hable de crisis en España y Solbes niega cualquier problema económico en plena campaña electoral, simultáneamente a la promesa de los cuatrocientos lereles por cotizante. en septiembre, el Gran Embustero afirma en Nueva York y entre empresarios que "Hemos superado la media europea y a Italia, cosa que deprime mucho al primer ministro (Silvio) Berlusconi; pero nuestro objetivo es superar a Francia en tres o cuatro años, y esto no lo quiere ni oír nuestro amigo (Nicolas) Sarkozy". En octubre, quiebra Lehman Bros.
Hace nada se ha sabido que se van a emitir en 2009 nada menos que cien mil millones en deuda pública que faltan a las arcas del estado, y faltan porque los ingresos se han desplomado (el IVA baja el 28%, el IRPF, el 24%) y el gasto corriente se ha disparado (un 6,5%), el Fondo ese de rescate bancario necesita otros cien mil. El presidente del BCE, Trichet, dice que las reformas estructurales en España son imprescindibles. El Gobernador del Banco de España, Fernández Ordoñez dice que la reforma laboral es ineludible. Media España avisa de que es absolutamente necesaria conseguir una energía barata si queremos producir algo que pueda venderse fuera. La OCDE dice que a las pequeñas entidades de crédito en problemas debe permitírseles quebrar. En todos los foros se habla de que España podría ser expulsada del Euro.
Este Visionario sigue en sus trece. Cerrará Garoña si no lo impide alguien, jura que no va a modificar el marco laboral porque una cosa es hablar como experto y otra distinta gobernar, lanza un fondo de rescate bancario que mantiene el control de los politiquillos autonómicos sobre las cajas de ahorros reconstituidas con nuestros dineros en un esquema en el que CCM podría haberse fusionado con Caja Guadalajara y haberse saneado con dinero público manteniendo a Hernández Moltó (míreme a los ojos) como presidente. Pregunta a sus asesores sobre los efectos de una salida del Euro. Seguro que no le disgusta poder volver a la peseta, devaluarla y ser el dueño de la maquinita de imprimir.
Es como si se hubiera vuelto loco, parece que quiere pasar a la Historia como el Mugabe europeo.
Mientras tanto, las maniobras para quitar a este individuo de donde está van a más. Ahí están los de la Vieja Guardia llevándose las manos a la cabeza y dando puñaladas a diestro y siniestro: Rubalcaba, Almunia, Solana, Leguina. Todos ellos con más o menos visibilidad. Felipe González acaba de autodescartarse como presidente de la UE, y arrecia en sus ataques contra el Insolvente Ideologizado, casi, casi, exigiendo reformas estructurales y un pacto con el PP con un cambio en su política económica. Le ha dicho, literalmente, que podría hacer algo más contra la crisis y que está perdiendo un tiempo precioso. Y tiene razón.
¿Queremos que vuelva González? Seguro que se le recibiría con los brazos abiertos. No me cabe ninguna duda de que si se presenta, arrolla a Rajoy en las generales, porque sus conmilitones empiezan a estar hasta las mismas gónadas de justificar un dia si y otro tambien las múltiples bobaliconadas de un Primer Militante que ha perdido por completo el contacto con el suelo, que está desbordado por la realidad y pasmado porque sus recetas, esas recetas tan bien elaboradas con sus amiguitos Caldera y Pepiño entre lo que aparentemente fueron generosas libaciones, no funcionan ni a tiros. González, investido de la solemnidad del pasado y con el carisma de siempre pero con muchísimo mas dinero, aprovechando que ya se ha olvidado aquella época de corrupción, convencería a millones de votantes de que la solución es él, no ese gallego que habla raro.
Iríamos entusiasmados a votar por El reCambio de Z., igual que en el 82, que cambiamos por Felipe en medio de otra crisis descomunal, cuando teníamos un 10% de parados y una deuda pública del 30% del PIB. González nos dejó el 96 con un 24% de paro, una deuda del 70% y la Seguridad Social quebrada.
Todo esto es como una pesadilla.
Mientras tanto, en otoño de ese mismo año, el Optimista Patológico, encantado de haberse conocido y satisfecho porque Jordi Sevilla ya le ha dedicado una de las tardes de economía que le prometió, en septiembre hace balance de lo que lleva de legislatura y proclama urbi et orbe que "el Gobierno ha situado a España en la Champions League de las economías del mundo", en la que “España es la que más partidos gana, la que más goles marca y la menos goleada”.Va pasando el tiempo y el BCE empieza a bajar los tipos de interés y a prestar dinero a los bancos. A principios de 2008, lo que estaba siendo una crisis de liquidez evoluciona inevitablemente en una crisis de solvencia de las entidades de crédito. En USA empiezan a tomarse medidas importantes, que su banca regional está en las últimas. Los bancos mas solventes empiezan a comerse a los débiles. Zapatero, algo mosqueado tilda de antipatriotas a quien hable de crisis en España y Solbes niega cualquier problema económico en plena campaña electoral, simultáneamente a la promesa de los cuatrocientos lereles por cotizante. en septiembre, el Gran Embustero afirma en Nueva York y entre empresarios que "Hemos superado la media europea y a Italia, cosa que deprime mucho al primer ministro (Silvio) Berlusconi; pero nuestro objetivo es superar a Francia en tres o cuatro años, y esto no lo quiere ni oír nuestro amigo (Nicolas) Sarkozy". En octubre, quiebra Lehman Bros.
Hace nada se ha sabido que se van a emitir en 2009 nada menos que cien mil millones en deuda pública que faltan a las arcas del estado, y faltan porque los ingresos se han desplomado (el IVA baja el 28%, el IRPF, el 24%) y el gasto corriente se ha disparado (un 6,5%), el Fondo ese de rescate bancario necesita otros cien mil. El presidente del BCE, Trichet, dice que las reformas estructurales en España son imprescindibles. El Gobernador del Banco de España, Fernández Ordoñez dice que la reforma laboral es ineludible. Media España avisa de que es absolutamente necesaria conseguir una energía barata si queremos producir algo que pueda venderse fuera. La OCDE dice que a las pequeñas entidades de crédito en problemas debe permitírseles quebrar. En todos los foros se habla de que España podría ser expulsada del Euro.
Este Visionario sigue en sus trece. Cerrará Garoña si no lo impide alguien, jura que no va a modificar el marco laboral porque una cosa es hablar como experto y otra distinta gobernar, lanza un fondo de rescate bancario que mantiene el control de los politiquillos autonómicos sobre las cajas de ahorros reconstituidas con nuestros dineros en un esquema en el que CCM podría haberse fusionado con Caja Guadalajara y haberse saneado con dinero público manteniendo a Hernández Moltó (míreme a los ojos) como presidente. Pregunta a sus asesores sobre los efectos de una salida del Euro. Seguro que no le disgusta poder volver a la peseta, devaluarla y ser el dueño de la maquinita de imprimir.Es como si se hubiera vuelto loco, parece que quiere pasar a la Historia como el Mugabe europeo.
Mientras tanto, las maniobras para quitar a este individuo de donde está van a más. Ahí están los de la Vieja Guardia llevándose las manos a la cabeza y dando puñaladas a diestro y siniestro: Rubalcaba, Almunia, Solana, Leguina. Todos ellos con más o menos visibilidad. Felipe González acaba de autodescartarse como presidente de la UE, y arrecia en sus ataques contra el Insolvente Ideologizado, casi, casi, exigiendo reformas estructurales y un pacto con el PP con un cambio en su política económica. Le ha dicho, literalmente, que podría hacer algo más contra la crisis y que está perdiendo un tiempo precioso. Y tiene razón.
¿Queremos que vuelva González? Seguro que se le recibiría con los brazos abiertos. No me cabe ninguna duda de que si se presenta, arrolla a Rajoy en las generales, porque sus conmilitones empiezan a estar hasta las mismas gónadas de justificar un dia si y otro tambien las múltiples bobaliconadas de un Primer Militante que ha perdido por completo el contacto con el suelo, que está desbordado por la realidad y pasmado porque sus recetas, esas recetas tan bien elaboradas con sus amiguitos Caldera y Pepiño entre lo que aparentemente fueron generosas libaciones, no funcionan ni a tiros. González, investido de la solemnidad del pasado y con el carisma de siempre pero con muchísimo mas dinero, aprovechando que ya se ha olvidado aquella época de corrupción, convencería a millones de votantes de que la solución es él, no ese gallego que habla raro.
Iríamos entusiasmados a votar por El reCambio de Z., igual que en el 82, que cambiamos por Felipe en medio de otra crisis descomunal, cuando teníamos un 10% de parados y una deuda pública del 30% del PIB. González nos dejó el 96 con un 24% de paro, una deuda del 70% y la Seguridad Social quebrada.
Todo esto es como una pesadilla.

Deprimes a cualquiera.
ResponderEliminarPor lo menos Espe and Co. se han bajado el sueldo. Y los presidentes de algunas comunidades autónomas (las lideradas por el PP además de baleares, cataluña, la rioja..) han acordado una reunión en enero sin la presencia de ZP (ya que solo con su presencia causa molestia).
Por lo menos que alguien haga algo, por mínimo que sea, levánta un poco el ánimo.