Decía no sé si Rockefeller, Ford, Getty o quién, vamos, uno de los grandísimos ricos americanos que los accionistas deben ser tratados como lo champiñones: hay que mantenerlos en la más completa oscuridad y de vez en cuando hay que cubrirlos de mierda en forma de dividendos. Y para este gobierno, nosotros somos menos que champiñones, que aunque quieren que estemos todos a oscuras siempre, y las más de las veces lo consiguen, sólo si somos buenos votantes nos darán nuestra ración de mierda. Como a los andaluces, que cuando han visto que el personal estaba empezando a llevarlo mal y que Arenas iba a ganar, se ha plantado allí para rebajar las exigencias del PER, que ahora basta con trabajar veinte días en una región que tiene que importar mano de obra agrícola de Polonia para que te paguen el paro todo el año. Así votarán progresista. Como siempre. La gracia con los andaluces se va a llevar por delante lo que se prevé recaudar con el aumento del IVA que nos van a arrear el uno de julio. Y nosotros no nos enteramos.Porque ese es la madre de los problemas. Que no nos enteramos. En eso puede resumirse nuestra maldición, en eso que deriva directamente tanto de la miserable educación que están recibiendo nuestros jóvenes, acrítica, parcial, sesgada, encaminada al adoctrinamiento y no al análisis, como de la manipulación evidente de los medios de comunicación, que las cosas se disfrazan con un descaro de tal magnitud, que no creo que el portero de un burdel de Medellín pudiera evitar enrojecer si tuviera que hacer lo que hacen estos semiperiodistas de los medios progres. Un solo ejemplo. Comentando unas declaraciones que hizo esa pobre mujer que es Pilar Manjón, que a la desgraciada pérdida de su hijo en los atentados del 11M debe sumar una mente no muy brillante y muchos años de militancia comunista, y en las que manifestaba que quería ver a los cuatro de la foto de las Azores condenados como criminales de guerra, el periodista aclaraba quienes eran esos
cuatro: Aznar, Blair, Bush y “el presidente de Portugal”, para así evitar mencionar a Durao Barroso, el cuarto de la foto, que ahora es presidente de la Comisión Europea, y que es el único que permite que le hagan fotos con ese apestado en que se ha convertido el presidente de turno de la UE.Que sí, que ese es uno de nuestros grandes problemas, que no nos enteramos. De nada. Ni los que pensamos que están al cabo de la calle se enteran. Me lo tuvo que hacer notar el otro día una de mis fuentes de información, un tipo listo como una rata y rápido como una serpiente, que yo solo me doy cuenta de pocas cosas. Habíamos estado charlando cuatro amiguetes sobre la profunda crisis española y los escasos medios que se están poniendo para remediarla. Y se mencionó que en Letonia le han rebajado el sueldo a los funcionarios un treinta y cinco por ciento, en Irlanda un veinte y en Grecia les habían prometido una rebaja también del veinte por ciento, mientras que en España se han subido un tres. Una de las contertulias, una brillante teórica de la regulación financiera, con cuatro idiomas, dos licenciaturas, una cultura muy superior a la media y un cerebro bastante más que aceptable... ¡no lo sabía! No se había enterado de que en tres estados de la UE le habían pegado un severísimo hachazo a los ingresos de los empleados públicos. Y no era por un déficit de interés, que lo tiene, era, más que probablemente porque esas noticias se esconden, que no quieren que veamos hacia dónde vamos irremediablemente. Y no era su culpa, ni era culpa de sus amigos mas cercanos, bohemios, izquierdosos y tendentes a progres, ni tampoco se le puede afear, porque realmente nadie estamos enterándonos de qué va este bromazo que nos están dando porque nos lo están ocultando. Todo y a todos. ¿O es que tu sabes qué está pasando con la coincidencia de dos liderazgos progresistas en ambos lados del Atlántico? ¿Y con la presidencia europea? Yo te lo digo: Han abandonado, no les interesa seguir siendo presidentes de la UE, que lo único que les ha traido han sido disgustos y que también se enteren en Europa de lo incompetentes que son. ¡Y pretendían acabar con la crisis!
Esto de la ocultación de la realidad es un tema que no nos escandaliza, pero sólo porque se retroalimente: como no estamos bien informados, no sabemos que podríamos estar bien informados, y es un tema capital. Además, es que ni sabemos recordar las pocas cosas que sabemos. A ver. Empezó cascando Bear Stearns y debieron obligar a Yeipi Morgan a comprarlo. Viendo el cielo abierto (no le iban a dejar caer) Lehman Brothers se dejó ver en su puritita desnudez. Y quebró. A freir puñetas. El pufo era demasiado grande para que nadie pudiera ayudarle. Luego Goldman Sachs, Merril Lynch o Morgan Stanley dejaron de ser independientes. No eran tan enormes como Lehman o su pufo era singularmente menor, y esencialmente, habían tenido una mínima precaución y propósito de enmienda. Si nos ocultan la realidad, seremos como los champiñones de Rockefeller, viviremos en la oscuridad y nunca podremos detectar a los auténticos idiotas, ni a los sinvergüenzas, a los desalmados, o a los verdaderamente criminales. Y no nos daremos cuenta de que Alemania o el FMI se harán cargo de Grecia, como se hicieron cargo de Bear Stearns, y cuando España asome las orejas, o las cejas de ese impresentable caballerete, nos dejarán caer como dejaron caer Lehman, porque no pueden asimilarnos: demasiado grandes, demasiado pufo, demasiado poco interés en parar el despilfarro. Cuando Italia, Irlanda o Portugal empiecen a crujirse, perderán independencia, pero sobrevivirán. Sólo nos dejarán caer a nosotros. Hemos tenido esa excepcional mala suerte que de siglo en siglo le toca tener a España: el peor gobernante que se puede elegir entre los miles de militantes de los diferentes partidos que desearían llegar a ser presidente. De entre todos, el peor.
Pero la posibilidad de que los idiotas se desenmascaren cada vez son más escasas en Estepaís. No por nada, sino porque cada vez hay menos gente que se entera de qué van las cosas. Ni siquiera tú, ni yo nos enteramos de todo. A ver, tú. ¿Crees que te has enterado bien de lo que va la nueva ley del aborto (Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, por nombre oficial)?. ¿Si? A ver. ¿Hasta qué semana se puede acabar con un feto infectado de sida, o hemofílico, o con cualquier otra enfermedad de esas que hoy no tienen cura a pesar de que se pueda vivir muchos años con ella?. No, no es hasta la semana veintidós, no. En esos casos puedes esperar a que el feto asome la cabeza y cortársela en ese momento. No hay plazo. ¿Que no te lo crees? Pues vete al artículo 15.c de la Ley. ¿Y sabes qué es lo que pasa si resulta que se descubre que ese bebé decapitado no estaba enfermo y que además lo sabían el médico y la madre? No. Error. No van a la cárcel. Sólo tienen que pagar una multa. ¿Puede considerarse enfermedad el síndrome de Down?Pero es que, claro, nos vienen educando para que aguantemos altísimos niveles de desinformación. En varias comunidades españolas es obligatorio que los adolescentes de quince años estudien un libro de texto (Editorial Akal) que dice cosas como que “hay un solo país en el mundo que tiene un desarrollo aceptable y universalizable a la vez: Cuba” o que incluso criticaba a las "mal llamadas democracias modernas" ante "modelos más justos como el comunismo y el anarquismo”. Como Willy Toledo, esa lumbrera, o como Miguel Bosé, a quien Zapatero quiso hacer ministro de cultura. Y no pasa nada. Salvo que los chicos que se estudian esas cosas acabarán siendo tan profundamente incapaces de informarse en el contraste de opiniones y tendrán una tan formidable tendencia a tragarse como indubitada cualquier cacota que les echen, que no podrán menos que “exigir” que lo que no les gusta a ellos se prohíba para siempre, como esos mentecatos antitaurinos que ven “inadmisible difundir una película que tiene por héroe a un matador”, inadmisible que se estrene “Manolete”. Para ellos, el héroe fue Islero.
Y hoy por hoy no sabemos el desprecio en el que se tiene la presidencia española de la UE (no se nos puede olvidar que eso es, la presidencia española, no la presidencia de Zapatero), que no sabemos que los estados europeos con dificultades están poniendo medidas para empezar a salir, mientras que a nosotros todo se nos va en subir el IVA lo suficiente para regar Andalucía con mil quinientos millones de euros, no nos estamos dando cuenta de que Zapatero, no sé si de forma consciente o porque es así el artista, parece que está siguiendo una política de tierra quemada, de forma que cuando pierda las próximas elecciones, las medidas a adoptar, si es que puede adoptarse alguna, sean tan durísimas que se llegue a añorar este gobierno de pródigos incapaces que soltaban la pasta en casi todas las direcciones, no sabemos que de forma inmediata nos vamos a tener que poner a trabajar casi sin cobrar si es que queremos seguir comiendo (y si evitamos entrar en violencia generalizada). Porque hoy por hoy somos como esos champiñones ciegos a los que sólo les falta que les entierren bajo carretadas de mierda,

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