jueves, 20 de mayo de 2010

Calladitos

En silencio, agazapados, con los ahorros en billetes de contar metidos en las cajas fuertes, interesándose por las cuentas en dólares en la sucursal de su banco. O con las cuentas abiertas en las matrices de los bancos suizos, o franceses, o alemanes. Pidiendo el reembolso de los fondos de inversión españoles para comprar fondos extranjeros. Vendiendo acciones de empresas españolas para invertir en deuda alemana. Pero sobre todo, callados como putas. Sin moverse, sin llamar la atención para que nadie los vea, pidiendo a los periódicos que no cuenten que están sacando la pasta de España, que se callen que la inversión en fondos extranjeros se ha multiplicado por cuatro, si, por cuatro, y sólo en el primer trimestre, antes del recortazo, antes de la gran caída a la realidad del Pueril Cantamañanas que nos ha destrozado el futuro. Son los ricos, los que más tienen, los que más ganan. Una legión de gente, los restos de la antaño numerosísima clase media, a quienes no les llega la camisa al cuerpo, son los que han conseguido progresar, ganar más dinero que la mayoría porque lucharon y evitaron quedarse en mileurista. Acojonados están. No saben si les encerrarán sus ahorros en un corralito para transformarlos en Nuevos Pesetos y seguidamente devaluarlos, si les van a crujir a impuestos estos entusiastas despojadores de ricos, o las dos cosas.

Porque estos justicieros han visto que las medidas urgentísimas que tuvieron que adoptar la semana pasada y que consiguieron evitar en el último minuto la quiebra de España (si, la quiebra, que el dia siete de mayo nadie, ¡nadie! quería deuda española, ni aunque fuera al dieciocho por ciento), y con ello un estallido social de magnitud imposible de calcular, pero seguro que inimaginable desde el punto de vista de un país occidental y desarrollado, brutal, que si un día no se pueden pagar las pensiones y los sueldos públicos porque nadie ha querido comprar la deuda española, es más que probable que el personal salga a la calle a arrancarles las piernas con los dientes a los idiotas que nos están llevando a ese punto, esas medidas de rebaja de sueldos de funcionarios, de congelación de pensiones, de parón en las inversiones públicas, aunque consiguieron detener el descrédito de España, les han provocado daños electorales de muy difícil remedio.

Que si, que ese irresponsable que sólo necesitaba dos tardes de economía básica para dirigir lo que era entonces uno de los países más poderosos del mundo se ha dado cuenta de la inmensa magnitud de sus errores, de las brutales consecuencias de sus torpezas, de su autoconfianza, de su convencimiento de que él era mucho más listo que cualquier profesorcillo de economía, o catedrático, que tanto daba porque todos se equivocaban menos él. Que sí, que ese tipo que aún gobierna (es un decir) se ha acojonado, porque se ha dado cuenta de que con esas medidas del martes pasado, las únicas que se atrevió a tomar cuando hasta el Beato Obama le exigió que hiciera algo, con esas, que eran las menos dolorosas de todas las que está obligado a tomar, va a perder inevitablemente las elecciones. Y se ha dado cuenta de que sus compañeros le van a escupir en la cara una y mil veces por haberles llevado a base de torpezas de vuelta a sus trabajos reales desde el coche oficial, que eso no se lo perdonarán, y se ha dado cuenta de que va a pasar a la Historia como él quería, pero no por lo que él quería, sino por todo lo contrario, por ser el peor gobernante europeo de los últimos quinientos años, el que más daño ha ocasionado a su pueblo en tiempos de paz.

Así que a pesar de evitar reducir el tamaño del pesebre de unos sindicatos parasitarios, o quizá para evitarlo han adoptado unas medidas muy dolorosas y el daño electoral ha sido considerable: demasiado tiempo con el discurso del bienestar sin esfuerzo. No pueden hacer otra cosa, han tenido que sacar a bailar las armas gruesas, las que han funcionado bien toda la vida, las únicas que pueden devolverles una mínima salud electoral: las de perseguir a los curas, las de dañar a los ricos porque sí, porque son ricos, las de robar lo que tienen ahorrado los emprendedores, para que este pueblo cainita, envidioso y miserable que es el pueblo español se sienta satisfecho viendo como se apalea a otros, viendo como se lleva al chivo expiatorio al altar del sacrificio y se alzan en la degollina los cuchillos de obsidiana que se trajeron de la Riviera Maya y que hacen tan multiculti, para que los del club de odiadores de aznar, esos que se la dan de antifranquistas, vuelvan a pensar en votar al que llegó en trenes de cercanías para llevarlos directamente a la ruina y que él y sus amigos puedan seguir sobre moqueta y en coche oficial mientras el torpe votante malvive tan contento con ese PER semifraudulento o con los cuatrocientos veintiseis euros del subsidio postparo de alivio del pago en negro, en vez de tener un trabajo digno y servicios razonables, mientras deja escritas sonorísimas gilipolleces en los foros de Público, como esa de que “insisto el 80% de la riqueza de este pais està en manos de 1500 familias de las cuales 300 son herederas del franquismo” que dejó escrita hoy a las dos de la madrugada un tal “Esther y yo”. Menudo cebollón debía tener el idiota.

Por lo pronto lo han dicho entornando los ojos y con media sonrisa, mirando de medio lado, como quien masca una venganza planeada durante años: “que no se piensen los ricos que se van a ir de rositas de esta crisis “, “son los que más tienen los que tienen que hacer un mayor esfuerzo”, “quien más gana tendrá que contribuir en mayor medida”. Lo dicen como si ahora mismo no se pagara un cuarenta y cinco por ciento de cada euro ingresado por encima de los cincuenta mil. ¡Cincuenta mil euros y eres rico riquísimo!. Pues ya lo sabemos. Si se te ha ocurrido tirarte treinta años estudiando entre carrera, master, doctorado, oposición de alto nivel, ya lo sabes: has hecho el canelo, has comprado mercancía averiada, porque si gracias a esa formación has conseguido un empleo de los que andan por encima de los sesenta mil, la has cagado, te lo van a requisar. Si eres uno de esos profesionales que entra en el despacho o en la consulta a las ocho de la mañana y sales a las nueve de la noche reventado, pero habiendo conseguido ganar mucho dinero, puedes empezar a relajarte, que si ganas mucho te lo van a quitar. Y a mí que me cuenten por qué, si me dejo los cuernos trabajando me toca pagar ya no mucho más, sino muchísimo más que ese caradura que está a media jornada y a quien ya ahora, sin que me hayan obligado aún a hacer el gran esfuerzo, le estoy pagando el piso de protección oficial y las mil mamandurrias para que le quede suficiente como para encaramarse a un Cayenne. Y un pastón a los sindicatos.

Y si se te ocurrió guardar toda la pasta que conseguiste ahorrar deslomándote trabajando en vez de ir puliéndotela poco a poco en coches caros, yates, cruceros y lujos, si has conseguido levantar una empresa con la que gracias a que nunca repartiste dividendos , creciste y das empleo a un montón de gente, amigo, te equivocaste, porque como valga más de un millón, te van a freir, no te va a quedar más remedio que empezar, por fin, a repartir los beneficios para pagar los nuevos impuestos sobre las grandes fortunas en lugar de seguir haciendo crecer la empresa. O malvenderla y coger la pasta y ponerla en otro país donde sepas que no te van a cambiar las reglas porque nunca van a elegir a un tonto para mandar. Y a mí que me cuenten por qué tengo yo que pagar más que otro que hizo lo mismo que yo, pero se fue puliendo la pasta y ahora le pago yo la residencia y los médicos. Se están descojonando de tí, tu has sido el tonto que te has dejado los cuernos trabajando para nada, trabajando para que tengan algo que robarte.

Pero ni con esto van a tener suficiente. La marea no pueden detenerla con pequeñas murallas de arena de cubo y pala que va levantando un adolescente ensoberbecido, rojo y feminista, de argumentación pueril. Si el dia siete de mayo nadie quería comprar deuda española, si hoy han tenido que obligar a los bancos españoles desde los teléfonos de Tesoro a que compraran tres mil quinientos millones de deuda soberana española ¡al cuatro por ciento! pese a que pueden descontarlo de inmediato en el BCE en Frankfurt, es imposible que en junio y julio coloquen setenta mil millones de euros, ¡doce billones de pesetas! el seis por ciento del peibé español de obligatoria refinanciación, que vencen en sólo un mes. Si Alemania ha prohibido las posiciones cortas y las ventas en descubierto (¿ella sola? ¿por qué?). Si se reune el Consejo de Ministros un jueves por la tarde (algo inaudito) para llevar al BOE unas medidas que ayer mismo el propio Adolescente Loco estaba dudando en descafeinar (decía que sólo rebajará el sueldo base de los funcionarios, la mitad de lo que cobran), si se reunen los ministros de finanzas mañana en Bruselas de forma urgente, si los prebostes, los que mandan de verdad, están como pollos sin cabeza yendo de un lado para otro, quizá sea que el Consejo Europeo de mañana puede certificar el final de la Unión Monetaria, o como poco, prepararla. Ójala sea porque se van Francia, Alemania, Benelux y Dinamarca y no porque nos echan a nosotros ¿Quién se imagina un verano sin paga a los funcionarios, sin ingreso de las pensiones, sin subsidio de desempleo y, simultáneamente, sin crisis social, sin violencia?.

Y el moro ataca ahora, como si supiera algo, como si sus amigos franceses le hubieran contado lo que se está cociendo, que el moro solo ataca cuando sabe que la situación es insostenible. Quiere Sebta y Melilia. Las tendrá, porque si además de tener ansias infinitas de pazz, como dice el autor del desaguisado, el descerebrado optimista patológico, nos falta la pasta para pagar armamento... no vamos bien. Si fueramos japoneses y ese tipo tuviera honor, cometería seppuku, suicidio por desentrañamiento. Y de perseguir a los curas hablaremos en seguida, por eso de distraer al personal: viene la Ley de Libertad Religiosa. Por lo pronto, ya han empezado a decir que el Vaticano es un régimen terrorista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario