Ha pasado de ser un perfecto inútil frente a la crisis a servir de mal ejemplo, y con él, todo nuestro país volverá a ser el hazmerreir del mundo civilizado. No me cabe duda de que durante décadas el caso de España se estudiará en las facultades de Económicas de todo el mundo para ejemplificar qué es lo que pasa cuando un país se enfrenta a una crisis realizando un diagnóstico erróneo de sus causas y aplicando descoordinados remedios en la dirección equivocada. El ejemplo práctico de qué es lo que pasa cuando se hace lo que no se debe hacer.
En estos momentos ya no es que no haga nada, es que está empezando a estorbar de una forma clamorosa. Me da la impresión de que es del todo inevitable incrementar los ingresos a la vista de que el despilfarro que ha estado provocando estos dos últimos años nos ha dejado sin blanca y en riesgo de que nos echen del euro por mantener un déficit desorbitado, pero la planeada mayor subida de impuestos de toda nuestra historia democrática es, probablemente, la medida de la que más se hablará en el futuro como gran destructora de riqueza por no ir acompañada de una drástica y dolorosísima reducción de gastos que acorte la duración del esfuerzo impositivo a su mínima expresión.
Y mientras tanto, sólo nos queda rezar y esperar que realmente se produzca lo que anuncia hoy El Confidencial, “la presidencia española de la UE amenaza con bloquear al Gobierno de Zapatero”. Ojalá quedara bloqueado y dejaran de tomar medidas, que cuando se mueven estropean más las cosas.
Sin embargo, me temo que no va a poder ser así, que va a seguir teniendo tiempo libre para desmontar España y permitir los cientos de referenda por la independencia de Cataluña que se están preparando. Y es que no sé si a pesar de que va a presidir en turno la UE le van a hacer demasiado caso, que no lo parece. Si, vale, le darán bolilla, pero pa’mí que no van a hacerle ni caso. En primer lugar, porque ya se habrá nombrado el Presidente del Consejo del que habla el Tratado de Lisboa, que será quien de verdad presida, así que este nuestro querido amigo se va a quedar nada más que para las fotos (que, por otro lado, es lo único que le interesa). En segundo, porque ni es de fiar, ni entiende los problemas, ni aporta nada, ni tiene personalmente, ni como representante de nadie, el menor peso específico internacional.
Que nunca se nos olvide que este insensato ha permitido que nos hayamos quedado en altavoz de los dictadores bolivarianos ante Europa. Aquí se nos plantó el dictador Chavez a la vuelta de su viaje por Libia, Irán y Rusia, sin que nadie civilizado hubiera querido recibirle, que la visita al festival de cine de Venecia con ese prototipo del perfecto idiota latinoamericano que es Oliver Stone tuvo carácter estrictamente privado, y lo recibió hasta el Rey, que tuvo que reirle las gracietas. Y aquí se nos ha plantado Evo Morales, flanqueado por Mayor Zaragoza, Cayo Lara, Rosa Regás y todo ese elenco de progres encantados de ser tan buenos y solidarios, para seguir hablando del expolio colonial, el exterminio de los indios y para exigir papeles para todos, que ellos no nos declararon ilegales a los españoles cuando nos fuimos allí a robarles.
Da fatiga tener que aguantar permanentemente callados las paridas latinoamericanas. Ya me gustaría que alguien cantara las verdades del barquero. Mirusté, Don Evo, Don Federico, Doña Rosa, Don Cayo, mirusté: culpar a los españoles de un supuesto genocidio que no existió es tan estúpido como culpar de la desaparición de los apaches a los ingleses y no a los estadounidenses. Si alguien explotó a un indio no fueron nuestros abuelos, sino los abuelos de quienes ahora viven allí, que los nuestros nunca pisaron América. Que el imperio Azteca lo conquistó Hernán Cortés con quinientos dieciocho infantes, dieciseis jinetes, trece arcabuceros, treinta y dos ballesteros y ciento diez marineros, y el imperio Inca se lo llevó por delante Francisco Pizarro con ciento ochenta soldados y treinta y siete caballos, y en ambos casos, por supuesto, con la entusiástica ayuda de todos los indios de los otros pueblos que habían sometido los incas o los aztecas para hacerlos donantes de doncellas y corazones en los sacrificios humanos a los que obligaban esas culturas que tanto defienden, por lo que es fácil sospechar que les tenían ciertas ganas y que les vino estupendamente tener la oportunidad de vengarse. Culparnos a los españoles de cualquier maldad sucedida en américa incluye culparnos también de su liberación. Porque españoles eran los libertadores: Bolivar era oriundo de Miranda de Ebro (Burgos) por parte de madre y de La Puebla de Bolívar (Vizcaya) por parte de padre, Iturbide, libertador de México, era de Valladolid, los padres de San Martín eran palentinos, y él mismo fué teniente coronel del ejército español en la batalla de Bailén… Otra vez se me ha ido el santo al cielo.
El caso es que así nos hemos quedado en el concierto internacional, de portavoces ante Europa de los Chavez, Correa, Morales, Castro, Ortega, y ahora, también, de Zelaya, que somos los únicos que hemos retirado las credenciales del embajador hondureño para apoyar al dictador frustrado. Que si parecía un perfecto inútil, ahora es un mal ejemplo. Con esas amistades y esas influencias intelectuales, estamos para quedarnos a la cuarta pregunta, que pocos apostarían a que a la seguridad jurídica en España le quedan muchos telediarios. Eso si, quien sea capaz de llegar a los puntos adecuados, a lo mejor pilla algo de esos veinte mil millones que se van a destinar a la economía sostenible, que dicho sea de paso menuda mentecatez es lo de volver a estas alturas al intervencionismo y a la economía dirigida. Y así nos va y así nos va a ir, que los técnicos de la UE ya preven que toda Europa saldrá de la recesión el año que viene menos España. Con esos datos, es indudable que al presidente del gobierno que peor lo ha hecho le van a hacer poquito caso cuando esté de presidente de Europa en conjunción planetaria con Obama, el único afroamericano que no desciende de esclavos sino de americanos blancos ricos y de africanos keniatas ricos.
En estos momentos ya no es que no haga nada, es que está empezando a estorbar de una forma clamorosa. Me da la impresión de que es del todo inevitable incrementar los ingresos a la vista de que el despilfarro que ha estado provocando estos dos últimos años nos ha dejado sin blanca y en riesgo de que nos echen del euro por mantener un déficit desorbitado, pero la planeada mayor subida de impuestos de toda nuestra historia democrática es, probablemente, la medida de la que más se hablará en el futuro como gran destructora de riqueza por no ir acompañada de una drástica y dolorosísima reducción de gastos que acorte la duración del esfuerzo impositivo a su mínima expresión.Y mientras tanto, sólo nos queda rezar y esperar que realmente se produzca lo que anuncia hoy El Confidencial, “la presidencia española de la UE amenaza con bloquear al Gobierno de Zapatero”. Ojalá quedara bloqueado y dejaran de tomar medidas, que cuando se mueven estropean más las cosas.
Sin embargo, me temo que no va a poder ser así, que va a seguir teniendo tiempo libre para desmontar España y permitir los cientos de referenda por la independencia de Cataluña que se están preparando. Y es que no sé si a pesar de que va a presidir en turno la UE le van a hacer demasiado caso, que no lo parece. Si, vale, le darán bolilla, pero pa’mí que no van a hacerle ni caso. En primer lugar, porque ya se habrá nombrado el Presidente del Consejo del que habla el Tratado de Lisboa, que será quien de verdad presida, así que este nuestro querido amigo se va a quedar nada más que para las fotos (que, por otro lado, es lo único que le interesa). En segundo, porque ni es de fiar, ni entiende los problemas, ni aporta nada, ni tiene personalmente, ni como representante de nadie, el menor peso específico internacional.
Que nunca se nos olvide que este insensato ha permitido que nos hayamos quedado en altavoz de los dictadores bolivarianos ante Europa. Aquí se nos plantó el dictador Chavez a la vuelta de su viaje por Libia, Irán y Rusia, sin que nadie civilizado hubiera querido recibirle, que la visita al festival de cine de Venecia con ese prototipo del perfecto idiota latinoamericano que es Oliver Stone tuvo carácter estrictamente privado, y lo recibió hasta el Rey, que tuvo que reirle las gracietas. Y aquí se nos ha plantado Evo Morales, flanqueado por Mayor Zaragoza, Cayo Lara, Rosa Regás y todo ese elenco de progres encantados de ser tan buenos y solidarios, para seguir hablando del expolio colonial, el exterminio de los indios y para exigir papeles para todos, que ellos no nos declararon ilegales a los españoles cuando nos fuimos allí a robarles.
Da fatiga tener que aguantar permanentemente callados las paridas latinoamericanas. Ya me gustaría que alguien cantara las verdades del barquero. Mirusté, Don Evo, Don Federico, Doña Rosa, Don Cayo, mirusté: culpar a los españoles de un supuesto genocidio que no existió es tan estúpido como culpar de la desaparición de los apaches a los ingleses y no a los estadounidenses. Si alguien explotó a un indio no fueron nuestros abuelos, sino los abuelos de quienes ahora viven allí, que los nuestros nunca pisaron América. Que el imperio Azteca lo conquistó Hernán Cortés con quinientos dieciocho infantes, dieciseis jinetes, trece arcabuceros, treinta y dos ballesteros y ciento diez marineros, y el imperio Inca se lo llevó por delante Francisco Pizarro con ciento ochenta soldados y treinta y siete caballos, y en ambos casos, por supuesto, con la entusiástica ayuda de todos los indios de los otros pueblos que habían sometido los incas o los aztecas para hacerlos donantes de doncellas y corazones en los sacrificios humanos a los que obligaban esas culturas que tanto defienden, por lo que es fácil sospechar que les tenían ciertas ganas y que les vino estupendamente tener la oportunidad de vengarse. Culparnos a los españoles de cualquier maldad sucedida en américa incluye culparnos también de su liberación. Porque españoles eran los libertadores: Bolivar era oriundo de Miranda de Ebro (Burgos) por parte de madre y de La Puebla de Bolívar (Vizcaya) por parte de padre, Iturbide, libertador de México, era de Valladolid, los padres de San Martín eran palentinos, y él mismo fué teniente coronel del ejército español en la batalla de Bailén… Otra vez se me ha ido el santo al cielo.El caso es que así nos hemos quedado en el concierto internacional, de portavoces ante Europa de los Chavez, Correa, Morales, Castro, Ortega, y ahora, también, de Zelaya, que somos los únicos que hemos retirado las credenciales del embajador hondureño para apoyar al dictador frustrado. Que si parecía un perfecto inútil, ahora es un mal ejemplo. Con esas amistades y esas influencias intelectuales, estamos para quedarnos a la cuarta pregunta, que pocos apostarían a que a la seguridad jurídica en España le quedan muchos telediarios. Eso si, quien sea capaz de llegar a los puntos adecuados, a lo mejor pilla algo de esos veinte mil millones que se van a destinar a la economía sostenible, que dicho sea de paso menuda mentecatez es lo de volver a estas alturas al intervencionismo y a la economía dirigida. Y así nos va y así nos va a ir, que los técnicos de la UE ya preven que toda Europa saldrá de la recesión el año que viene menos España. Con esos datos, es indudable que al presidente del gobierno que peor lo ha hecho le van a hacer poquito caso cuando esté de presidente de Europa en conjunción planetaria con Obama, el único afroamericano que no desciende de esclavos sino de americanos blancos ricos y de africanos keniatas ricos.

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