Pues eso. Suena raro eso de que ni nos vayan a echar ni nos vayamos a salir del euro, porque cualquier persona medianamente informada, vista la situación del paro, que duplica la media europea, conocida la contabilidad bancaria, con una sobrevaloración temeraria de inmuebles y créditos con garantía inmobiliaria (si no fuera así habrían quebrado la mitad de los bancos del sistema financiero más solvente del mundo, jeje, como lo calificaba un indocumentado que todos conocemos, para nuestra desgracia), sufriente de la inseguridad fiscal, que estamos en un país en el que no se sabe qué impuestos se van a pagar, y consciente de que todo el mundo sabe (los mandamases europeos también) que las recetas de Zapatero para sacar de la crisis a España son ideológicas (que sí, que lo ha dicho en serio), pensaría que es muy posible que nos expulsen del sistema, sea disfrazado de renuncia voluntaria o después de un procedimiento formal con nuestra oposición. De hecho, hasta el mismo Zapatero ha convocado a sus asesores y les ha preguntado qué pasaría si nos saliéramos del Euro. Cualquiera diría que no le molestaría demasiado, que él lo que quiere es tener la maquinita de hacer dinero. Como Mugabe. Probablemente piense que es la forma de tener suficiente dinero para acometer políticas progresistas, que la forma de crear riqueza es imprimir billetes. Pero es casi seguro que alguno de sus asesores, jugándose el puesto, naturalmente, habrá acertado a balbucear que eso debería evitarse por todos los medios.No obstante, para un insolvente como el responsable último de las decisiones económicas es tentador eso de salir del euro y volver a tener el control de la política monetaria. Y a un indocumentado tampoco le parece demasiado grave: si para salir de la crisis necesitamos una devaluación de un treinta. un cuarenta, o un sesenta por ciento, pues se devalúa y en paz. Pero como nosotros no podemos devaluar porque el euro se maneja desde Frankfurt, si nos salimos del euro se acabó la broma. Sería fácil de asimilar: fue la derechona la que nos metió en el sistema, que con el Psoe en el poder es que no cumplíamos ni uno solo de los criterios de entrada. Y seguro que cuela, que en este país acrítico, indocumentado, crédulo y triste cuela prácticamente todo.
Puedo imaginar a la admirada Leire hablando del brillante futuro que nos depararía la gran decisión de abandonar el euro y devaluar la nueva moneda un cincuenta por ciento. Nos explicará que nuestros productos acababan de pasar a poder venderse a la mitad que antes en los mercados internacionales, con lo que se crearán millones de puestos de trabajo para fabricar cositas y exportarlas. Cositas progres y sostenible, es de suponer, y venderemos más barato que los chinos. Temblaría Brasil, en poco tiempo superaríamos la competitividad de China, el futuro sería grandioso. Volveríamos a ser económicamente potentes, superando el gravísimo encorsetamiento del euro, donde entramos por culpa de una derecha que sólo quería favorecer el ultraliberalismo de los neocon para cobrar unos sueldazos de escándalo a pesar de que sabía que iba a perjudicar especialmente a los desfavorecidos, tanto por la inflación de los productos básicos, como por la gravedad de la crisis que iba a crear. Y aquí quedaríamos todos encantados, que puestos a vivir en el país de las maravillas, a ser ingenuos, fantasiosos y surrealistas no nos gana nadie. Estupefacto me he quedado al leer la macroencuesta que está publicando estos días El Mundo cuando concluía, entre otras cosas, que la mayoría de los españoles opina que Zapatero tiene mayor capacidad de liderazgo internacional que Sarkozy o que Gordon Brown.
En realidad, la cosa puede ser mucho mas compleja de lo que parece. No basta con decir “mañana sólo se utilizará el peseto, todos los depósitos bancarios pasarán de euros a pesetos en relación 1/1, y el peseto será la moneda oficial española”, y unos días después terminar con un “a partir de ahora se modifica el cambio y serán necesarios dos pesetos para comprar un euro”, es necesario también hablar de las deudas: ¿no debería pagarse en euros una deuda contraída en euros? Bueno, casi podríamos estar seguros de que este insensato y sus soluciones ideológicas permitirían a los particulares pagar sus hipotecas en pesetos, o por lo menos designaría algunos colectivos para que no sufrieran (digo yo que las mujeres maltratadas, los gays y lesbianas, los inmigrantes sin papeles, los más desfavorecidos, los menores de dieciocho o mayores de ochenta y cinco y los curas trabucaires podrían pagar en pesetos, o a lo mejor todo el mundo podría hacerlo, que todo depende de cómo le dé), pero las deudas contraídas por la banca en el BCE o en el interbancario europeo habría que devolverla en euros, y no en pesetos, y eso se llevaría por delante, quizá, a la totalidad de la banca española. Y con ello, todo lo demás.Pero para bien o para mal, no estamos solos. Aunque seamos los mas tontos del euro, los únicos que no hemos tomado ni una sola medida acertada, hay bastantes otros países que tampoco podrían aguantar la tralla de la moneda única (hasta ahora). Eso nos va a salvar. O los países poderosos, con gobiernos serios, nos pagan los desaguisados de unos gobernantes incompetentes (a nosotros, a los griegos, portugueses, italianos, irlandeses...) saliéndose ellos del euro y permitiéndonos devaluar nuestro debilitadísimo y residual euro, o en el caso de que nos echen del eurosistema, o nos salgamos por propia iniciativa, los llevamos a la quiebra también a ellos, que el desastre es de una magnitud gigantesca. No les va a quedar mas remedio que minimizar sus daños y salvar sus muebles.
El desenlace, mañana: ¿Pueden hacer algo que no sea abandonarnos?

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