¡Que no, coño! ¡Que no soy religioso!. Lo que pasa es que tengo tendencia a defender el cristianismo como base y fundamento de una cultura que nos ha traído hasta aquí, hasta un momento de la Historia en el que, por primera vez, te pueden sacar una muela sin dolor (imagina una muela careada o un flemón en el siglo XII), puedes llegar en pocas horas a la otra punta del mundo, se puede elegir el momento apropiado para el embarazo y la maternidad y las infecciones puerperales no matan a una de cada cuatro o cinco mujeres. Si, si. Estas cosas derivan del cristianismo, del individualismo cristiano, de la doctrina social. No es que las descubrieran los curas, sino que el cristianismo puso las bases intelectuales para que el ser humano se pusiera a pensar y a descubrir cómo mejorar su nivel de vida.¡Es que los curas...! ¿Los curas qué? ¿es que los curas son muy distintos al poder civil de su tiempo? ¿es que los curas franquistas eran muy diferentes a la guardia civil? ¿los curas comunistas de la transición fueron muy diferentes a los sindicalistas de la misma época? ¡Pero ejjque esos curas revolucionarios eran los menos, los más eran unos retrógrados! Pues claro, tampoco eran muchos los antifranquistas; es más, antifranquistas eran cuatro gatos. ¡¿Y la Inquisición, qué? ¿eh? No me irás a decir ahora, Gato, que la Inquisición no mataba! Pues no lo diré, no, pero tampoco diría que los tribunales civiles del siglo XV aplicaban los derechos humanos a los procesados, ni que les daban juicios justos con aplicación del principio acusatorio, publicidad y contradicción, ni que no usaban la tortura y habían proscrito la pena de muerte. ¿Tu lo harías?.
Otra cosa es que deban intervenir en la gobernanza de las naciones, eso ni de coña. Siempre me ha parecido retrógrada la coletilla esa que usan los americanos cuando juran decir la verdad o cumplir el cargo de Presidente, esa de "...con la ayuda de Dios", que Dios tiene poco que ver con el funcionamiento del día a día de la sociedad, aunque los calvinistas piensen que si eres bueno Dios te va premiando aquí, y los pecados te podrían llevar al infierno, pero no todos pueden llevarte a la cárcel (matar, robar, mentir en juicio... pues casi se merecen un cierto reproche civil ¿no?).
Así que me parece perfecta la aconfesionalidad proclamada por la Constitución Española (con perdón, que ya es políticamente incorrecto hablar de constitución o de España, ¡y no digamos mencionar las dos cosas al mismo tiempo...!), es decir, me parece stupenda la falta de adscripción o vinculación a cualquier confesión religiosa, eso de que ninguna confesión tendrá carácter estatal. O sea, que me parece perfecto que los poderes públicos estén obligados a tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española, y que asuman que la base social española es cristiana, de manera que el gobierno deba mantener las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica, además de que deba tenerlas también con otras confesiones. O sea, que debe abstenerse de andar enredando con la religión, pero de ahí a que nuestro Fenómeno pretenda expulsar una religión de la vida pública, hay un buen trozo. Pero si lo que pretende expulsar es a la religión católica, pues mirusté, están haciendo burla de la constitución y de las creencias profundas de los españoles. Y no me vengáis con la pamema de que aquí triunfa por goleada el ateísmo, porque no me lo creo, aunque reconozco una gran cantidad de agnósticos. Me acuerdo ahora de un chascarrillo que me contaron hace años, sobre un anglicano que estaba intentando convencer a un comunista militante, ateo profesional, para que abrazase su religión, y que zanjó la discusión: "Pero, si no creo en mi religión, que es la única verdadera, ¿cómo voy a creer en otra?". Ateos, poquitos, poquitos, que ni siquiera del merluzo ese de dos o tres licenciaturas que escribe todos los días una minicolumna sobre la religión en el Mundo me creo yo que sea ateo.
Ni siquiera de ese asqueroso personaje que es el Rapsoda de Copenhague me creo yo que sea ateo, aunque intelectualmente parezca que lo está intentando con encono, aunque desee fervientemente serlo, porque la totalidad de sus intentos le salen rana y más se parecen a las religiones animistas o panteístas de antes de la existencia de civilización, de cuando todo era miedo y oscuridad, de cuando se explicaba la existencia del mundo con una leyenda del viento encarnado en gran tigre que fecundaba la tierra en su forma de elefanta para convertirse en su dueño y defendiera su posesión ante el primer hombre que nació de la elefanta, que de verdadero ateísmo. O sea, que me lo voy a pasar chachi cuando vea, en su funeral, a todos sus correligionarios en pelotas, pintados de azul, bailando alrededor de una hoguera con sus restos, mientras sacuden maracas con dientes de ratas al son de unos timbales de piel de antílope.Y ese repugnante individuo, ese mentiroso compulsivo, ahora pretende introducir una "Ley de Libertad Religiosa", en esa tendencia que tienen estos sucios demagogos de llamar a la Ley con lo contrario de lo que es, como cuando llamaron "ley de salud sexual" a lo que era una despenalización absoluta del aborto, a lo que va a ser una Ley de abandono y proscripción de nuestras raices culturales y del cristianismo en favor de cualquier otra, aunque hoy por hoy, la única que da la coña para la extensión y obligatoriedad de su espacio es el Islam, que los hindúes, a fuer de pocos, ni rechistan, y los budistas, sintoístas o rastafaris tienden a ser discretos.
Pues fíjate, estoy convencido de que lo único que pretende esta Ley es seguir fomentando la división maniqueísta de los españoles. Los progres sólo permiten pensar que ellos son buenos y los demás son malos, los que no son progres se limitan a intentar convencer a todos de que buenos y malos hay en todas partes, que lo malo no está en las ideas, sino en los hechos, que pueden ser reprobables o no. Y da la impresión que ese Sapo Traicionero, reavivando la división, pretende de verdad volver a la violencia, a que volvamos a matarnos. O mejor, a que los progres vuelvan a tener la libertad de asesinar a los religiosos, a los derechistas o a los adinerados, los ricos del pueblo. La Ley está básicamente destinada a expulsar el cristianismo, y lo hace, ¿cómo no? Prohibiendo. ¡Joder con los herederos del "prohibido prohibir"! ¡no son felices sin echarse a la boca un saco de prohibiciones!. Espero que el Pepé tenga una lista de las leyes que se deben derogar en el primer Pleno del Parlamento que celebre con mayoría absoluta en 2012 (o casi mejor en lo que podría llamarse Real Decreto Ley, xx/2012, de xx de abril, de medidas urgentes para la superación de divisiones sociales y recuperación de la convivencia, que debería aprobarse en el primer Consejo de Ministros). Estos idiotas sólo hacen leyes prohibiendo, no pretenden ordenar nada, y menos que nada, de ninguna manera quieren ordenar la religión, sólo quieren prohibir los crucifijos, los belenes y cualquier otra manifestación religiosa, siempre que sea cristiana.La verdad es que manda pelotas que se vayan a prohibir los belenes en las fiestas de la Navidad, que parece que estos hideputas pretenden recuperar las celebraciones prerromanas que fueron suplantando las cristianas, aunque supongo que no pretenderá hacerlo en nombre de elevadas culturas, que los celtas o los fenicios con sus sacrificios humanos no parecen los más cultos de la historia (aunque eso sí, sus religiones se acercan al animismo del Rapsoda), Pero lo que de verdad me enfurece es que junto a la prohibición de crucifijos en centros de oficiales o públicos, los mismos en los que también han prohibido fumar, pretendan garantizar el derecho de las mujeres musulmanas a llevar el velo, justo cuando en Francia (con estado laico, no solo aconfesional) prohíben el Burka, y hacernos soportar a todos la exhibición de un símbolo no sólo religioso, sino de menosprecio y humillación hacia las mujeres, que si quien lo impusiera fuera Rouco Varela, habría que oír los grititos histéricos de Zerolo y las deslavazadas e ilógicas majaderías de Leire. Este gilipollas integral no se entera de que el Islam más radical ha ordenado la reconquista de Al-Andalus ¿o si se entera y lo suyo es expresa traición?.
El caso es que esta patulea de feministas se ha puesto a garantizar el derecho a usar hijab manchando el nombre de la Libertad, ¿van a permitir llevar crucifijos colgados de cuello? ¿van a garantizar el derecho y la obligación de los Sijs a portar el Kirpán, esa daga ceremonial curva que no se puede usar para atacar, pero que se puede desenvainar para defenderse uno mismo o a un tercero y que se debe llevar en el cinturón?.

Tiene gracia que vaya a sacar esta ley justo cuando está aprendiendose la Biblia para rezar cristianamente con Obama y sus acólitos.
ResponderEliminarEste es ateo solo para lo que le interesa.