sábado, 20 de febrero de 2010

El bocas

¡Una comisión! ¡Con la que está cayendo, al inefable adolescente sólo se le ocurre crear una Comisión para Acuerdos Económicos (antes Pacto de Estado)! Se le notaba que además la parida se le acababa de ocurrir, que menuda cara se le quedó a Pepiño. “Podrían dejar de crear y hacer algo” que dijo Ofelia al enterarse de tan feliz iniciativa. Y tenía toda la razón, porque estos señoritos no paran de crear cosas, pero hacer, hacer, más bien poquito.

No hace falta rebuscar en hemerotecas (ahora se les llama google, menudo cambio) para recordar creaciones fastuosas. ¿Quién no se acuerda de la creación del Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo? ¿Y de aquel Ministerio de Deportes que prometió crear y que cuando en una remodelación del gobierno le preguntaron por él tuvo que improvisar y se señaló a sí mismo? ¿y de la refundación o la creación del nuevo capitalismo de aquella reunión para la que estuvo mendigando un puesto, aunque fuera de camarera? Es que de vez en cuando, cada vez que se ve acorralado, este pollo crea algo. Mejor si lleva consigo un par de nombramientos, secretarias, asesores, títulos, mamandurrias y despistes. Pero si no lleva nada de eso, no importa que lo interesante es el hecho de crear, no que la creación sirva para nada ni se mantenga. Y el resto del tiempo se dedica a crear confusión.

Porque lo suyo es la confusión. Y eso es tirando a peligroso. Hasta ahora, no importaba demasiado, que la economía iba bien y las chorradas que soltaba tenían poca repercusión fuera. Pero ahora, con el cacao financiero que tenemos encima y con la presidencia europea que nos ha tocado, las confusiones son delicadas, si, para remediar que de repente haya cundido la desconfianza y todo lo que huela a español es como si oliera a caca y no lo quiere nadie, desplazas a la Ministra de Economía a Londres y envías al Secretario de Estado por los USA para que expliquen que nuestra situación no es mala, que el déficit lo vamos a arreglar y que, por tanto, no deben temer comprar nuestra deuda porque la vamos a pagar con soltura, soltar en la casa del Primer Ministro Británico que déficit vamos a tener todo el que nos pinte, que no tenemos ninguna intención de dejar de gastar por encima de nuestras posibilidades hasta que volvamos a crecer, que apañados están los que creen que vamos a ser sensatos y nos vamos a apretar el cinturón, que la culpa de todo la tienen los mercados que son como unos bichos de varias cabezas y colas que comen solidarios y torturan a los que menos tienen y que vas a ir por los malvadísimos fondos que van a saber quién eres tú y se van a entrar de lo que vale un peine. Y si dices todo esto mientras das una exhibición de cómo confundir términos económicos y demuestras que no entiendes ni palabra de economía, de finanzas, de política internacional, pero nada, nada, pues mira hijo, me parece que acabas de crear un problema grave a este país.
"Y no deja de ser una paradoja que como consecuencia de la necesidad de hacer un gasto público fuerte ahora los mercados a los que acudimos a salvar sean exigentes y nos examinen e intenten poner dificultades. Esto me gustaría que estuviera en la mente de los organismos internacionales que se pronuncian sobre la solvencia de los países".
Este chico es bobo. ¡Que acudimos a salvar a los mercados! ¡Que nos molesta que nos examinen! ¡Que no deben suspendernos porque acudimos al sistema financiero que previamente habíamos destruido con regulaciones estúpidas y desregulaciones interesadas! ¿Es que no te acuerdas de que ya se descojonaron de tí ¡y de nosotros! en los editoriales de la prensa financiera por lo de la conspiración judeo-masónica contra España? Joder qué vergüenza me da que seas presidente del Gobierno de mi país.

Este insensato no entiende nada, ni siquiera quiere pararse a pensar. Los mercados no son malos, son, simplemente, el producto de millones de decisiones distintas, individuales, en las que miles o millones de personas sin conexión entre sí intentan ganar dinero siguiendo lo que creen que pasará, miles o millones de personas que pueden pensar que si todo lo que tienes te lo gastas y no lo inviertes, será difícil que devuelvas lo que debes. El gasto social será todo lo importante que quieras que sea, pero no puede llegar más allá de lo que puedas gastar, de lo que tengas, y si te dedicas a pedir prestado para seguir gastando en eso, sólo en eso, lo que haces es evitar que ese dinero que te prestan a ti se lo presten a los empresarios, que son los que nos van a sacar del hoyo contratando gente y  consiguiendo beneficios con los que pagar impuestos. Y que no se te olvide que la gente sólo presta dinero si piensa que se lo vas a devolver, y sólo lo devolverás si produces cosas y en vez de pérdidas (o déficit) tienes beneficios. Haz una prueba: vete a un banco a pedir medio millón de euros para tratar de un cáncer en Houston a tu abuela, y explícales que no estás buscando trabajo, pero que tendrás pasta para devolverlo cuando empieces a ganar, no se sabe cuándo ni como, pero que mientras tanto se vayan callando porque cuando tenías nómina la habías domiciliado allí. A ver qué pasa.

Así que dime cómo vas a hacer para que te presten doscientos veinticinco mil millones de euracos, que se dice pronto, pero que es lo mínimo que necesitas para devolver la deuda que vence este año y la nueva que va a salir del déficit que vas a tener, que vamos a sufrir, si acabas de decirle a todos los que estaban pensando en si te lo prestan o no que vas a seguir gastando en cosas improductivas porque eres bueno buenísimo y porque no quieres que los grandes financieros ganen dinero. ¿Sabes qué pasará si por fin has convencido a quienes tienen dinero que a lo mejor no puedes devolver lo que te presten porque vas a seguir con el déficit? ¿Sabes lo que pasará con los gastos sociales si pierdes la confianza de tus odiados "mercados" "empresarios" "especuladores"?. ¿Sabes, chaval, lo que hay? Que eres un bocazas.

¡Y al tiempo que te dedicas a hacer declaraciones en el mismo tono altisonante y con el mismo contenido demencialmente demagogo, soberbio, inculto y falaz que Chavez, ese amiguito tuyo que ya ha arruinado a Venezuela, mientras estás dispuesto a cargarte la poquita confianza que aún quedaba en España yéndote de la boca, sólo se te ocurre crear una comisión! Es cierto que se puede ser muy, pero que muy tonto. ¡Podrías dejar de crear y hacer algo!. Aunque sólo fuera quedarte callado...

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