jueves, 25 de febrero de 2010

Son un peligro (y iii)

Ya no es sólo su oceánica ignorancia, su mente caótica (el último ejemplo, ayer, que la enorme Leire, no se si con la cabeza lavada o no, llegó a decir que la Ley que despenaliza el aborto de fetos casi viables, abortos de veintidos semanas, era una medida "para que la mujer que no quiera no se quede embarazada" ¡ahí está! ¡la tercera más lista del partido después de Zapatero y Pepiño!), o su rocosa indiferencia ante el sufrimiento de quienes no les bailan el agua (a pesar de que habitualmente y de boquilla son los primeros en dolerse, como cuando ese asesino múltiple, de Juana Chaos, el hombre de paz que dijo no se si Rubalcaba o el propio ZaPo, estaba en huelga de hambre, que llegaron a ceder al chantaje y soltarlo “por el valor supremo de la vida humana”, mientras que frente a la muerte del cubano Orlando Zapata, para nuestra vergüenza, el muy cobarde de nuestro presidente se ha callado como un putas ¡y estaba en la Sede de Derechos Humanos y Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas en Ginebra!, bajo esa cúpula de Barceló que nos costó un pastón). No es sólo eso, no, lo que les convierte en peligrosísimos es su dominio de la mentira, lo que les pone prohibir, los dobles raseros que tienen para medir cualquier acción, la utilización la Ley en su propio provecho..., vaya, que son unas joyitas que poco a poco nos van creando una cierta alarma, pero solo a los que tenemos el feo vicio de recordar unas cosas junto a otras sin meter entre ellas el espacio vacío del paso del tiempo que hace que las primeras se desconecten de las segundas, y así.

En este caso, a menos que hayas puesto todos los signos de la deriva fascistoide uno detrás de otro no llegarás a llevarte las manos a la cabeza, porque todo es gradual y cualquier cosa pasa con la vaselina del tiempo. Pero para mi bien y mi desgracia tengo buena memoria, con lo que he quedado francamente preocupado con los intentos de derribar uno de los pilares de la defensa del ciudadano frente a la tiranía, con los intentos de silenciar medios de comunicación no afectos, incluso física y definitivamente (a una de sus estandartes culturales se le debió escapar, que eso no se puede decir en alto, cuando escribió, o dijo, no recuerdo, que todas las mañanas se despertaba con ganas de fusilar locutores), intentos estos que en principio se muestran a través de organismos de control audiovisual. Primero permitieron la creación del competente para Cataluña (el CAC) y estaban encantados de que les negaran la renovación de licencias a la Cope (lo que sólo pudieron solucionar los Tribunales), y ahora van por España en su totalidad. El otro día El País denunciaba que las licencias de TDT están vulnerando la necesaria pluralidad informativa y que toda la variedad ideológica que puede encontrarse por allí oscila entre la derecha y la ultraderecha pasando por la derecha extrema. Citaban como fascistas al menos a cuatro canales de los treinta y siete que se ven en Madrid, e instaban al gobierno a crear un organismo “neutral” con capacidad para revocar las licencias de aquellos canales cuyos contenidos no se ajusten a las condiciones de la concesión. La capacidad de convocatoria de esa ruina que es Prisa sigue siendo aún enorme: ese mismo día uno de los espectadores de intereconomía al que dieron entrada en directo dijo "Hola, buenas tardes, soy maestro de economía financiera y vosotros sois unos hijos de puta unos fascistas...". El talante, supongo.

Pues acojónate ahora y tiembla después de haber reído. ¿A que no te han contado que ya hay un proyecto de Ley General de la Comunicación Audiovisual que prevé la regulación de la función de servicio público de comunicación audiovisual para difundir contenidos que fomenten los principios y valores constitucionales, contribuir a la formación de una opinión pública plural, dar a conocer la diversidad cultural y lingüística de España, y difundir el conocimiento y las artes, atendiendo a aquellos ciudadanos y grupos sociales que no son destinatarios de la programación mayoritaria?, ¿A que no sabes que esa Ley de Censura crea un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales, adscrito al Ministerio de la Presidencia, o sea, neutral,, con competencia para sancionar, por ejemplo, por emitir contenidos que, a su juicio, fomenten el odio, el desprecio o la discriminación por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social? ¿Que no te lo puedes de creer? Pues pincha aquí y verás el proyecto de Ley en la web del Congreso.

Y con esto termino la serie. Ya han dejado de aplicar o impedido la ejecución de Sentencias del Tribunal Supremo, como la que ordenaba a la Ser devolver las emisoras de Antena 3 Radio que se apropiaron ilegalmente, pero creo que por primera vez la progresía se ha lanzado a clamar contra el cumplimiento mismo de las leyes que ellos mantienen en vigor, contra la posibilidad de que los jueces, el tercer poder de la Revolución, puedan siquiera aplicarlas a los progres destacados. Parece que quieren terminar definitivamente con el estado de derecho, y es la primera vez que no se limitan a imponer una Ley inconstitucional, antidemocrática o liberticida en mayor o menor grado, sino que lo que hacen es, directamente, salir en tromba a intentar impedir la aplicación de una Ley vigente en consideración a la bondad de la motivación. Y me refiero al asunto Garzón. Ahora Garzón anda empapelado, y Dios sabe si no acabará también entabicado por más de un tema, que yo sepa.

La primera (y principal) cuestión es la del intento de apertura de una Causa General contra el franquismo, que a pesar de que la Ley de Amnistía acabó tanto con las perseguibilidad de los falangistas de boina roja que asesinaban rojos como con la de los milicianos que fusilaban curas y católicos por el hecho de serlo (y desde luego, con lo que hubiera que imputar, si lo hubiera, que es muy improbable, a los Tribunales de guerra u ordinarios que emitieron las condenas). Bueno, pues a pesar de la Ley de Amnistía, Garzón se empeñó en cargar un mochuelo penal a Franco aunque llevara treinta y cinco años bajo la losa del Valle de los Caídos (a ver cuando me explayo sobre el monumento mejor integrado en el entorno que hay en Europa) y llegó a pedir formalmente justificación de su fallecimiento (se lo dieron y consiguió por fin enterarse y entender que, efectivamente, el dictador palmó), lo que le ha valido una querella por prevaricación, por dictar una resolución en contra de los dispuesto por las leyes sabiendo  que sí, que es contraria a lo dispuesto por las leyes. Y ahí es cuando han saltado como un solo hombre las huestes progresistas. ¡Hay que salvar a Baltasar! ¡Baltasar no prevarica, persigue las atrocidades franquistas! Pues hablando de prevaricaciones, hoy mismo han empitonado nuevamente al Juez por las escuchas a los abogados de la Gürtel mientras hablaban con sus clientes, lo que sólo se prevé legalmente para casos de terrorismo. Pues pincho de tortilla y caña a que mañana mismo aparece otra vez el coro de abajofirmantes gritando que lo que pasa es que el Supremo, abarrotado de jueces franquistas, quiere tapar "el mayor caso de corrupción de la historia en España" (aunque en todo caso a quien se expolió fué al propio Pepé, no a los presupuestos generales del estado como hicieron Roldán, Filesa, Fondos Reservados, BOE...), a que exigen reconocimiento a la magna obra de Garzón, y a que Forges saca otra viñeta como aquella en que salía Franco con toga de Magistrado, que la querella es también por prevaricación como la de la Causa General contra el franquismo. ¡Hay que salvar a Baltasar!.

Aunque todavía no sabemos por dónde irá a intentar salir de lo de las escuchas ilegales del Gürtel, quizá diciendo que no eran ilegales y que donde dice que se pueden interceptar las conversaciones entre abogado y cliente en asuntos "de terrorismo" quiere decir "de terrorismo o del Pepé", el intento de exculpación del juececillo de la voz atiplada en el tema de la Causa General no va solamente por el camino de la personalidad y servicios progresistas que ha prestado el Juez y el amedrentamiento del Tribunal, que Garzón no se fía demasiado de esa línea de defensa (jeje, apañado estaría, que aunque todo eso pueda ser muy útil para ir preparando a la opinión pública para un indulto justo al día siguiente de que resultara condenado, no parece que vaya a evitar que efectivamente sea condenado), también hay otra de mayor enjundia que está utilizando, y es la de que la Ley de Amnistía de 1977 no le impide investigar los crímenes del franquismo, porque esos crímenes de Franco no quedarían cubiertos por esa ley al tratarse de crímenes contra la humanidad, como las de punto final y obediencia debida no cubrieron los de la dictadura argentina, con lo que “en ningún caso procede la amnistía cuando se trata de crímenes contra la humanidad". Le va a dar igual, no solamente porque la represión franquista se articuló a través de tribunales legalmente constituidos, con leyes en vigor que les amparaban y en las que fundamentaban sus sentencias y las condenas se producían tras juicios contradictorios con valoración de pruebas, y las condenas a muerte se producían sólo por delitos de sangre, como la de Marcos Ana, el supuesto poeta tan condecorado ahora, que fué condenado a muerte por tres asesinatos y posteriormente indultado, sino que también y especialmente, porque el mismo juez rechazó ese argumento cuando archivó una querella por aquella “cosita” de Paracuellos: Dos mil quinientos apiolados por “ser de derechas”, y sólo faltaba que alguien se diera cuenta que lo de matar curas y monjas por el hecho de serlo o matar católicos por ser católicos entra dentro de lo que se define en el art. 2 de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio como “cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal”.

Otro problema para el Juez es que después de sacar creo que doscientos mil euracos de los bolsillos de los accionistas de Santander para atender sus necesidades y las de su hija en Niuyork, donde estuvieron para que diera un curso (Garzón, no la hija), nada más volver, archivó una querella (dicen que bien fundada) contra el presidente del Banco pagano, contra la persona que había dado la orden de que el banco soltara la pasta. Y eso es muy difícil de explicar.

Tampoco tiene buena color el episodio del Bar Faisán, de tan reiteradas citas recientes, que eso de que se te olvide que tienes unas diligencias penales en un cajón es algo que parece que está feo. Sin embargo, me dá la impresión que esta pieza se va a dedicar con especial esmero a la persecución del delito de colaboración con banda armada y no al de infidelidad en la custodia de documentos.

Y finalmente, cuando tanto bombo se le ha dado a eso de “cohecho impropio” pòrque decían que el Presidente valenciano había recibido unos trajes por la cara, a mí que me expliquen qué puede ser lo de ir fin de semana sí y fin de semana también, a monterías de a seis mil por cabeza (si no cazas nada), pero de gañote. Si te invita la gente que tiene tanta pasta como para ser dueños de un coto de caza mayor, o que están dispuestos a soltar un par de millones de las heróicas pesetas para tener el número de tu móvil privado, no debe ser por tu simpatía, porque eres entrañable y cariñoso con las viejecitas ni por tu amenísima conversación, sino porque en un apretón que llegue, siempre podrían coger un móvil y decir eso de “oye Baltasar, cómo estás, mira lo que me ha pasado...”

Cuando se destaparon las maturrangas de Filesa, del GAL, y todos aquellos otros de corrupción varia y prolija, los medios de comunicación progresí ninguneaban las noticias o, como mucho, negaban que cualquiera de sus patrocinados pudiera haber cometido alguno de los delitos que se les achacaban. Negaban la realidad. Ahora la cosa es distinta... Por primera vez ni siquiera niegan la concurrencia de la conducta ilícita, sino que, con un par puesto y la cara de cemento vitrificado, mantienen que a un Juez de tan considerable hoja de servicios progresí no se le puede meter mano como si fuera un chorizo del común, porque perseguir a los fachas aunque sea en contra de la Ley es un acto digno de encomio y quien lo ejecuta tiene inimputabilidad, bula e intangibilidad. O se corta esto, o estamos definitivamente perdidos. A hacer puñetas con el estado de derecho, el sometimiento a la Ley, la ceguera de la Justicia.

En fin, que me da la impresión que si es chungo mentir en el Parlamento o fuera de él, si es peor aún aplicar un doble rasero a los insultos o coacciones de las turbas, liberar los instintos inmiscuyéndose en la libertad individual prohibiendo conductas lícitas y menoscabando el concepto de propiedad, si es alarmante promulgar leyes que atenten contra la libertad individual o volver a la censura de la información o la represión de las opiniones diferentes, si todo eso es como para salir corriendo, lo verdaderamente aterrador es pretender eximir del cumplimiento de la ley a quienes tienen fines "justos" o a quienes empiezan a considerar una casta superior, a la élite progresí. Se trata de elevar a rango legal el "todo vale" contra el Pepé. Son nazis, son peligrosísimos. 

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