De repente, ha aparecido en Tenerife. Se trata de una saharaui, dicen que nacionalista y opuesta a que Marruecos asuma lo que en su momento fuera Sahara Español, sin pasaporte, que dice que se lo han quedado los marroquíes, y diciendo llamarse Aminetu Haidar. No se sabe por qué, se le ha dejado entrar en territorio español sin pasaporte, y de inmediato han surgido como setas en otoño despues de dos dias de lluvias, un montón de clubes de amigos del pueblo saharaui, asociaciones para la defensa de la independencia del Sahara Occidental, voces de oenegés que reclaman a España su responsabilidad por ser la antigua potencia colonial, otros que hablan de indemnizar a los saharauis no se sabe bien por qué.Mientras tanto, la tal Haidar se ha puesto en huelga de hambre. Ssstupendo. A ver que quieres para quedarte tranquila, guapa. Quiero volver a mi país. Vale. Para eso necesitas documentación, que España es el único país del mundo donde las autoridades permiten que entres sin papeles de ningún tipo. ¿Quieres que te demos el estatuto y los papeles de refugiada política? No. Entonces, ¿quieres el pasaporte español? No. ¿Quieres el permiso de residencia? No. ¿La nacionalidad? No. ¿Quieres quedarte como irregular? No. ¿Quieres el pasaporte marroquí que te quitaron? No, yo no soy marroquí. ¿Qué quieres entonces? Volver a mi país. Pero ¿con qué papeles? Mira que si llegas sin papeles los marroquíes no te dejan ni abrir la puerta del avion. Quiero volver a mi país... Y vuelta a empezar.
Y los progres con su cantinela de que la responsabilidad es de España por abandonar al pueblo saharaui ante el monstruo marroquí. Bueno, eso no lo dicen, que todavía se acuerdan que con una mandanga parecida en Andalucía (un referendum para apoyar a los saharauis) Hassán retiró su embajador y se puso a invadir Perejil, y no quieren que el pobre Zapatero se tenga que enfrentar a un berenjenal parecido, que no va a saber qué hacer. Pero el caso es que ni uno solo de esos progres sabe absolutamente nada del Sahara, del Polisario, de la Marcha Verde ni de lo que pasó entre el 70 y el 75. A ver si me explico.
Cuatrocientos ochenta y siete años después del primer asentamiento español en el Sahara Occidental (1476), veintinueve después de su ocupación efectiva (1934, por ese paraíso del progreso y la libertad de los pueblos que fué la Segunda República) y solo cinco después de que los paracaidistas franceses nos salvaran el culo que estaban a punto de socarrarnos los marroquíes en Ifni (1958), en 1963, cuando el Sahara Occidental era una la quincuagesimo primera provincia española (había que ver el colorido que daban los Procuradores saharauis en las Cortes de la Carrera de San Jerónimo, con sus chilabas blancas), la Empresa Nocional Minera del Sahara S.A., fundada porque algo se olían, descubrió el mayor yacimiento de fosfatos del mundo, tres mil millones de toneladas, a cien kilómetros de la costa atlántica y del puerto de El Aiun, en medio del arenal. Se realizaron unas gigantescas inversiones para explotarlo y cuando ya funcionaba estupendamente, en 1970 nació el Frente Polisario, la organización por la liberación e independencia del Sahara Occidental que quería crear la República Arabe Saharaui Democrática.¿Y a qué se dedicaban esos señores tan respetables del Polisario? Pues, con el apoyo de Argelia, que también entrenaba etarras (como contrapartida por nuestro apoyo a las OAS, esos terroristas franco-argelinos), se dedicaban a matar españoles. Si. Exactamente a eso. Declararon la guerra a España por la independencia y exigían en todas partes que nos fuéramos de allí. Y mataron muchos soldaditos de reemplazo, reclutas a los que en el sorteo anual les tocaba “África” y allí los soltaban. Y un día, no volvía una patrulla, otro no contestaban en un destacamento y al llegar allí se los encontraban degollados y con los testículos en la boca, otro día saltaba por los aires un Jeep por una mina que habían puesto los libertadores en la carretera... y esas cositas de nada. Esto me lo contó mi amigo Felipe, uno de los soldaditos que hicieron allí, acojonado del todo, la mili de un año y pico que había entonces, porque aquí en España no se sabía ni podía saberse nada de esto, era secreto, que mal que bien, aún vivía el dictador y no era cuestión de agitar ningún agua. Y como los partidos de izquierda estuvieron de parte de los saharauis en una nueva traición a su país y a los compatriotas que estaban allí muriendo, tampoco ahora, ni nunca, se ha podido nadie permitir el lujo de contarlo, no es políticamente correcto.
Pero así era. Y para agravar las cosas más aún, aprovechando la agonía del General Franco, cuando ya se sabía que era cuestión de tiempo que la palmara, Hassan II lanzó la Marcha Verde, una especie de manifestación de civiles desharrapados que, andando, iban a entrar en el Sahara Español para conquistarlo o para ser masacrados física o publicitariamente, que con un par de muertos los progres del mundo, españoles incluídos, se habrían echado encima de un supuesto genocidio.
O sea, los nativos en guerra de liberación contra España, los marroquíes en guerra de ocupación contra España, los progres españoles, un puñado mal contado, pero que dábamos voces y hacíamos manifestaciones casi todos los días, los progres europeos, absolutamente enfrentados a Franco (llegaron a asaltar alguna embajada, p.ej. en Lisboa), todos los progres, exigiendo la libertad para el pueblo saharaui (¡Poli-sario Vence-rá!, se gritaba, es muy eufónico) y que España se fuera de allí, que al fin y al cabo Argelia, aliada del Polisario era cuasi aliado de la URSS en la Guerra Fría. El gobierno de Arias Navarro hizo lo que tenía que hacer: irse de allí, por supuesto. Y que les dieran morcillas a los saharauis, que Marruecos se quedara con FosBuCraá, o que lo repartieran con Mauritania o con quien le petara o que se lo metieran por el orto y que Argelia siguiera o no dándole la coña. Pero con España dejaban de jugar, que en esos momentos se nos estaba muriendo el dictador, teníamos una transición que hacer, o no, y no estábamos para nada más. Y Marruecos se quedó con el Sahara y sometió a los saharauis ¿qué esperaban esos bobos?. Pandilla de inútiles...
Y nuestos mentecatos quieren ahora que “asumamos nuestra responsabilidad”. ¡Serán idiotas! .¡Pero ¿qué responsabilidad ni responsabilidad?! ¡Anda y que les vayan dando a los amigos de los saharauis y a sus múltiples padres! ¿no exigían los nativos y los españoles progres que España se fuera de allí? Pues ya se fué, que no vengan ahora con que hay que volver, y mucho menos con presuntas “responsabilidades” con aquella panda de salvajes. Que les dén.

Gato, eres el ultimo reducto de memoria historica sin adulterar. Espero que no me vayan a cortar la internete por leerte.
ResponderEliminarInteresante historia. Altamente recomendable, y sobre todo, imprescindible para los nacidos despues del 75. Tú ya sabes....