Yo lo tengo claro. Los responsables de la desdicha de cientos de miles de personas encadenados de por vida a una hipoteca, son las entidades de crédito. La banca hace un buen negocio con los hipercréditos hiperlargos: están mucho más tiempo cobrando los intereses, mantienen a las familias como clientes durante toda su vida, y aunque vendan el crédito a un tercero por la vía de la titulización (ya hablaré otro dia de eso) siguen llevándose una buena parte de los intereses de cada uno de los créditos. Desde luego, la banca está muy poco interesada en que el precio de la vivienda baje y que los créditos sean mas pequeños y se paguen en menos tiempo.Por tanto, tenemos tres razones para que la banca no quiera que el precio de la vivienda baje de los límites insoportables en los que quedó al inicio de la desaparición del mercado: (i) si los precios bajan, tanto las valoraciones de los inmuebles que se han ido y seguirán quedándose por impago de sus dueños, como las de los créditos que tienen concedidos y están garantizados por unos inmuebles sin valor, bajarán, lo que tendrá un impacto brutal en sus cuentas y balances y podría llevar a muhcas de estas entidades a ser intervenidas por el Banco de España o a la quiebra, (ii) cuanto más elevado sea el importe que se presta a cada cliente, más beneficios tienen al aumentar el volumen de los intereses que cobran, y (iii) cuanto mas tiempo tarda una persona en amortizar el préstamo, más tiempo lo tiene el banco como cliente, con lo que cobrará mas comisiones y obtendrá mas beneficios.
Si la banca necesita por su propia supervivencia que se mantenga el precio de la vivienda en niveles aterradores, es imposible eludir la cuestión del porqué no se dan créditos en este momento, aunque la respuesta ya ha salido en las diferentes entradas de este blog: ellos mismos no tienen dinero que prestar porque no se prestan entre ellos al no fiarse unos de otros, y con el que tienen, se limitan a pagar sus deudas, además, están preocupados por la solvencia de los clientes, que como no dan crédito a las empresas, muchas cerrarán y dejarán a los trabajadores, sus clientes, en la calle.Parece que en este caso es inevitable una caida del precio de la vivienda. Pero no es tan claro. Desde luego, las entidades de crédito van a hacer lo imposible para que eso no suceda. Veamos. Si la banca no da crédito para comprar pisos a nadie, ni siquiera a los solventes, no existe mercado, y si no hay mercado, no hay precio distinto del último tasado, y si el Banco de España les permite mantener esas valoraciones aparentemente sobredimensionadas (que lo permite), no tienen por qué reconocer pérdidas ni problemas en el balance, con lo que están intentando aguantar la crisis hasta que escampe, para volver a dar créditos esclavizantes.
Cualquiera diría que estamos pillados para siempre en una situación dramática que nos condena a malvivir toda nuestra vida pagando un tercio de lo que ganamos en forma de impuesto y la mitad del resto a los bancos, y todo para poder dormir en un cuchitril. ¡Y eso que nos dicen que hay que cambiar el modelo productivo! A poco que se piense, eso es imposible si seguimos así: para cambiar hace falta invertir, y para invertir es necesario ahorrar, y no podemos ahorrar porque toda nuestra capacidad de ahorro se nos va en comprar una vivienda. Estamos condenados a una vida miserable porque no podemos evitar que la vivienda mantenga unos precios desorbitados para que los bancos ganen más dinero.
Pero tampoco es eso. De hecho, creo que hay tres posibles soluciones a este despropósito global, eso si, asumiendo que este descontrol económico y social que sufrimos no llegue a cambiar de raiz todos nuestos esquemas (que no es descartable):
La primera que todos los intentos de la banca para mantenerse en el machito sean inútiles, que algunos bancos o cajas no puedan soportarlo y el precio de todos los inmuebles caiga por sí mismo o por el peso de la liquidación de los activos de los quebrados llevándose por delante otros cuantos bancos. Sinceramente creo que ese es el escenario mas probable, que el nivel terrorífico de esta crisis va a provocar esos daños y muchos otros.
La segunda, que todos nos pusiéramos de acuerdo (je) para no pagar por una vivienda mas de lo razonable (jeje). Y en no pedirle a la banca una cantidad mayor de la que se pueda pagar razonablemente durante un plazo que nos permitiera acabar de pagarlo a tiempo para comprarnos un apartamento en Torrevieja o para dotar un plan de jubilación que nos alegre la mucha vida que nos quedará cuando dejemos de trabajar y nos digan que las pensiones públicas no llegan y no se van a pagar (jejeje) Y renunciar a una habitación más o a un barrio más céntrico (jejejeje). ¿Qué pasa? ¿es que no somos solidarios?. Me pongo colorado solo por mencionar esta posibilidad, que sí que somos solidarios cuando hay que manifestarse por Palestina, pero no gilipollas dispuestos a renunciar a nada por los demás.
La tercera solución es la que a mí más me duele, la que hace tambalearse mis convicciones liberales, la oposición que mantengo a la intervención de las autoridades desde que tengo uso de razón. Pero creo que la única solución que va a evitar que lo que acaba de pasar se repita en no muchos años, aunque ahora bajen estos precios desorbitados, es la intervención de la Ley recortando las alas a los bancos.¿Qué intervenga la Ley? ¿cómo? ¿fijando precios máximos? ¿pero que estás diciendo, Gato? ¿es que te has vuelto loco?
No, no va por ahí. Ya se que fijar precios máximos provoca desastres mayores de los que intenta evitar: primero desabastecimiento y después subidas de precio gigantes por el descenso de la oferta. Hay varios caminos, pero creo que el mas eficaz podría ser la publicación de una Ley de sobreendeudamiento personal.
Continúa...

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