martes, 5 de mayo de 2009

De vacaciones pagadas a Rumanía

A veces pienso que no somos más tontos porque no nos entrenamos, pero enseguida llego a la conclusión de que si que lo hacemos. Lo de entrenarnos. Es que no se pueden hacer sandeces mayores.

Vale que tenemos muchos parados. Vale que en no mucho tiempo va a empezar a haber mucha gente que se le va a acabar la prestación por desempleo. Vale que esa situación, cuando se ha producido, se ha sobrellevado con la solidaridad familiar. Vale que hay muchos inmigrantes sin familia aquí y parados. Vale que, cuanto mas lejos estén cuando no tengan prestación, mejor.

Pero hay que darles soluciones racionales, no es bueno hacer tonterías y gastos inútiles cuando cada vez queda menos dinero. La última que se le ha ocurrido al ministro de Trabajo puede incardinarse en la categoría “sandez”. Ha decidido que lo mejor es darles el dinero de la prestación de golpe si se van a su pais (con el viaje pagado) y dan palabrita de niño jesús de no volver en tres años. O sea, que, como son ciudadanos comunitarios, lo que harán será decir que vale, que se van, pasar el verano en casa con una pasta encima y en septiembre volver a España a entrar en la economía sumergida. ¿A que no sería extraño encontrarse en septiembre con un montón de asistentas rumanas que se niegan a darse de alta en la Seguridad Social?

A ver si nos enteramos, ¡que son ciudadanos comunitarios! ¡que no tienen que enseñar el pasaporte para entrar!

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