viernes, 8 de mayo de 2009

La SGAE

Con la anécdota esta de que la SGAE ha cobrado “sus derechos” en varios conciertos benéficos en los que no cobraban ni los artistas, y aprovechando que he tenido un montón de tiempo para bucear por interné, me he enterado de muchas cosas de esa entidad sin animo de lucro (“mi entidad no tiene ánimo de lucro, tiene ansia”, que decía una viñeta del genial Rodera). La que más me ha llamado la atención es la forma en que entrega a los artistas los derechos derivados de su creación intelectual.

Si “non e vero, e ben trovato”. Básicamente consistiría en que un artista que vende un disco tiene derecho a percibir el diez por ciento del precio de ese disco, pero esa cantidad no deriva directamente de su disco, sino de lo que suponga su contribución a la caja común que representa la SGAE. Es decir, si A vende ochenta discos por veinte euros cada uno, B quince, y C cinco, a A le corresponden ciento sesenta euros, a B treinta y a C diez. Esos diez euros de C no derivan de su disco, lo que él percibe son ocho euros recaudados por A uno y medio por B y sólo medio de los diez que la SGAE recaudó por la venta de su disco (en realidad reciben más, que nos olvidamos el canon, A recibe ciento setenta y seis, B dieciseis y medio y C once). Con este pequeño montaje, ninguno de los tres puede renunciar a los derechos de sus discos porque no son suyos, sino de la caja común.

Pero lo que pasa de verdad es que algunos autores son los que más venden y con los que la SGAE más recauda. Rehaciendo el ejemplo, A1. A2 y A3, que son un cantante melódico, una semirockera sexy y un duo de flamenconas, todos fuertemente promocionados por su respectiva discográfica durante ese mes, cuyas canciones están compuestas por empleados de las compañías, venden setenta y cinco mil discos cada uno. B1, B2, …, B20, veinte viejas glorias que aparecen en todos los recopilatorios y programas del corazón, es decir, la gente que forma parte del inconsciente colectivo, que ya son amigos de los periodistas, productores de artistas noveles, la gente que opina de política, cine, cambio climático o biología molecular en entrevistas de todo tipo, venden quince mil mil discos cada uno, y C, una brillante compositora alternativa que está a punto de dar su primer concierto en el Buho Real, vende veinticinco discos en todo el mes, que ya es mucho para ser su primer disco en su primer mes de ventas. La SGAE ha recaudado más de un millón de euros. Y procede a repartirlos a cada uno ponderando su participación en los ingresos. El truco parece estar en los decimales necesarios para hacer el cálculo. Si lo hace con dos decimales, el resultado sería que:

- a cada uno de los tres compositores de los A, les corresponde el 29,41% de lo recaudado. Ciento cincuenta mil, mas el canon, para cada uno (o para la casa que les emplea)

- a cada uno de los veinte viejos rockeros que nunca mueren B les corresponde el 0,59% unos treinta mil eurillos para poder seguir siendo solidarios, mas el canon que con tanta dignidad defienden

- a la indie greñosa, que seguro que se baja canciones con La Mula, le corresponde el 0,00%. No se si recibe algo de su disco ni del canon.


El hecho es que, con cifras de 2007, La SGAE recaudó más de trescientos setenta y siete millonazos de euros. Con esas cifras, los ingresos provinientes de las flamenconas representan el 0,04% de la recaudación, los de una vieja gloria, el 0,007%, pero los discos de la indie sólo an supuesto el 0,00001%. ¿L llegarán a enviar su cheque por cincuenta eurillos?. En cualquier caso, en alguna parte tienen que poner el corte, que no creo que si te recaudan ocho céntimos porque una orquesta de feria tocó una parte de una canción tuya en un potpurrí de fin de fiesta te lo vayan a mandar por correo certificado. ¿dónde tienen el corte?

En cualquier caso, creo que harían bien todos los pequeños renunciando a la SGAE y pasándose a Creative Commons, que probablemente será lo mejor para trabajar dando conciertos y ganarse la vida o incluso forrarse en un futuro próximo, porque cuando triunfen los prohibicionistas y nadie pueda bajarse de internet música protegida por la SGAE sin ir antes o después a la carcel, los que estén fuera van a ser los únicos que van a poder ser oídos/amados/disfrutados por la gente que paga por ir a los conciertos y a quienes les hace bastante poca gracia dejarse veinte euros en un disco si pueden bajarse gratis y legalmente otro de internet, tan bueno o mejor, a pesar de que le frian a publicidad para que suelte la pasta. Esos autores nuevos, antes o después, podrán grabar y vender discos sin derechos de autor (sin SGAE), pero con publicidad de las discográficas (que también ganarán dinero), y quedarse todo lo que saquen de los conciertos.

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